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Jordi Díaz Alamà.  Foto cortesia del artista

Jordi Díaz Alamà: PREMIO DE PINTURA 2016 FUNDACIÓN VILA-CASAS

Desde su creación en 1986, la Fundación Vila Casas, constituida por el empresario farmacéutico Antoni Vila Casas, ha tenido como uno de sus objetivos la promoción de creadores contemporáneos nacidos o residentes en Cataluña. Uno de las líneas de trabajo previstas para lograr su fin, es la convocatoria anual de sus premios de pintura, fotografía y escultura, una actuación que además permite a la fundación ir enriqueciendo su fondo de arte y colecciones. Los ganadores, en sus diferentes modalidades, no sólo reciben una importante aportación económica, sino que además se les organiza una magnífica exposición en uno de los tres museos de la fundación, ya sea el Museo Can Framis, especializado en pintura; el Can Mario, volcado en escultura; o el Palau Solterra, consagrado a la fotografía.

Se trata de un premio que de manera rotativa, cada año se centra en una de las disciplinas convocadas y que, en su más reciente edición, la de 2016, ha estado protagonizada por la modalidad artística de pintura y ha recaído en Jordi Diaz Alamà (Granollers, 1986), un artista figurativo licenciado en Bellas Artes en la Universidad de Barcelona y posteriormente formado en The Florence Academy of Art (Italia) que, durante años, y pese a su juventud, no ha perdido ni una sola oportunidad de formarse al lado de los mejores (ha realizado estancias con Guillermo Muñoz Vera, Odd Nerdrum, Antonio López, entre otros), todo lo cual ha resultado en una interesante colección de premios y reconocimientos a su trabajo (Premio Figurativas 2011 organizado por la Fundación para las Artes y los Artistas, LI Premio Internacional de Dibujo Ynglada-Guillot organizado por la Reial Acadèmia Catalana de Belles Arts de Sant Jordi, Medalla de 29º concurso de pintura BMW y finalista en la competición International ARC Salon 2015, organizada por la plataforma digital Art Renewal Center). 

Se lamenta del infortunio que actualmente experimenta el academicismo y de sus irremediables consecuencias en el arte contemporáneo. Quizás sea por ello por lo que hace tres años decidió crear su propia escuela, la Barcelona Academy of Art, especializada en la enseñanza del dibujo, la pintura, la escultura y el arte digital, basándose en métodos tradicionales clásicos y realistas. 
 

Acabas de ganar un importante premio de pintura, aunque no es el único ¿Es importante para un artista presentar su trabajo a diferentes premios?

Para mí sí, es importante que un artista dé su trabajo a conocer. Es una forma más de llegar a un público interesado en el arte. Toda promoción es buena y propicia oportunidades. En un concurso, lo importante ya no es sólo la dotación económica del premio, sino el reconocimiento en público y la oportunidad de ser expuesto y ser visto. Mi carrera como pintor empezó  el día que me seleccionaron una obra en el concurso de Figurativas’09. A partir de entonces, numerosas galerías se pusieron en contacto conmigo y empecé a ganarme la vida como pintor.

Hay a quienes la consecución de un premio o reconocimiento les ha perjudicado más de lo que les ha beneficiado ¿te consta que es así?

A veces pasa, es importante saber donde uno se presenta y con qué se presenta. Ante todo la otorgación de un premio no debe ser un fin, sino un reconocimiento más de que lo que estás haciendo es bueno y gusta, para seguir produciendo y mejorando. Uno se puede estancar si piensa que ya lo tiene todo hecho.

Parece que ahora salen artistas hasta de debajo de las piedras, pero no es frecuente que cuenten con una adecuada formación. Muchos de los que se autocalifican de autodidactas es posible que ignoren lo poco que una declaración así les beneficia… ¿Qué opinas?

Uno puede ser artista autodidacta y a la vez por mérito propio sacar muy buenos resultados. Eso depende del carácter y las capacidades de cada uno. Defiendo que es bueno tener una formación de base que luego te permita tener el control  y amplios registros para crear tu obra.
En una reciente entrevista a LLEI D’ART, Donald Kuspit aseveraba que un artista sin formación es un fallo en el sistema ¿estás de acuerdo?
Tener una adecuada formación no garantiza que vayas a ser mejor artista. Nuevamente, dependerá de las capacidades de cada persona. Es igual de cierto que la mejor formación no garantiza el éxito de un artista. Hay que tener presente que ha habido artistas que no hubieran llegado a ser importantes y únicos sólo por haber pasado por una academia. No hay un sólo camino válido.
Aun así,  y dependiendo del tipo de arte que el artista quiera representar,  considero que la buena formación facilita mucho las cosas y un artista puede llegar más lejos. Con unos buenos fundamentos, un pintor puede luego ser más consciente de las libertades que se toma y, más importante aún, de por qué se las permite.

¿Faltan buenos artistas hoy en día?

Yo pienso que no. Hay muy buenos artistas a día de hoy con una pluralidad de estilos y procesos distintos. Estamos en una era muy rica y multidisciplinar. 

En tu escuela, te rodeas de gente joven que se toma el arte muy en serio. Si te pidiera que intentaras ser lo más crítico posible ¿cómo ves la nueva generación de artistas a la que tú mismo perteneces? 

Esperanzadora. El arte figurativo sin oficio esta condenado al fracaso y por ello es importante que los estudiantes se formen bien con una buena base. Luego ellos deberán tomar el relevo de lo aprendido y llevarlo a otro nivel de creación única y propia buscando un lenguaje contemporáneo adecuado a nuestros tiempos. 

¿Crees que la Nueva Figuración ha evolucionado de modo significativo desde sus tímidos inicios a mediados del siglo pasado hasta ahora? 

Evidentemente, los tiempos cambian, la estética y los conceptos cambian y también los intereses de qué representar mediante un lenguaje  pictórico o escultórico figurativo.

¿Dónde se encuentra actualmente posicionado tu enfoque artístico?

Mi enfoque varía según los intereses a pintar.  Me gusta mucho experimentar y pintar temas comprometidos, críticos, siempre intentando innovar e intentando hacer pintura contemporánea.

Muchas de tus obras muestran una actitud comprometida con el entorno socio-cultural actual, son simbólicas, intemporales y ricas en iconografía ¿Dónde encuentras mayor inspiración?
En todas partes, a veces son preocupaciones mías,  mensajes que quiero transmitir o sacados de libros que leo, películas que me inspiran y teorías imaginativas. A veces una atmosfera, un ambiente o un grupo de colores pueden llegar a tocar mi sensibilidad y a partir de allí construyo mi discurso. 

¿Cuáles son tus proyectos más inminentes?

Actualmente acabo de finalizar un encargo para la Església dels Dolors de Vic, una producción de grandes dimensiones representando el motivo de las jornadas mundiales de la juventud.  Después de tanta figuración, es momento de buscar nuevos motivos que representar, con un interés creciente por la abstracción y la simplicidad, con una clara voluntad de cambio. A día de hoy, estudio la manera de integrar nuevos recursos plásticos y conceptos en mi obra.

¿Crees que el panorama del arte debe cambiar de modo ostensible?

Creo que los artistas a día de hoy somos afortunados, ya que no hay una única tendencia que prevalezca por encima de las demás. El mundo está más conectado que nunca y todas las distancias son cortas. Aún así, seguimos dependiendo demasiado de intereses económicos que pueden llegar a distorsionar e influir negativamente en el mercado del arte, condicionando la percepción del buen arte, cuartando a veces los intereses reales de los creadores.